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Rebelión/ Rebellion

Cambiando el lenguaje/ Changing the language


(scroll down for English, after the picture)


Rebelión

Hace un par de semanas científicas y científicos alrededor del mundo participaron en actos de desobediencia civil para llamar la atención acerca de la emergencia climática. Dicen que llevan décadas avisando del colapso hacia el que nos dirigimos sin que nadie les escuche. El 6 de abril, alrededor de 1000 personas de la ciencia en 25 países decidieron salir de los laboratorios y universidades, poner en pausa sus informes y tomar acción directa. La protesta en Los Ángeles, con cuatro personas encadenadas al banco Chase, fue de las más cubiertas por la prensa. Uno de los científicos, investigador de la NASA, apenas podía contener las lágrimas mientras hablaba de la impotencia que siente la comunidad de la ciencia al ser ignorada. Eligieron el Chase Bank por ser el banco que más invierte en combustibles fósiles. Por cierto, Chase Bank pertenece a JPMorgan Chase & Co., a quien todavía tenemos que darle el merecido crédito por la crisis financiera de 2008. Sospechoso habitual.


Es un indicador de nuestros tiempos el hecho de que la gente más pacífica y racional que puedas encontrarte haya decidido pasar a la acción. En cierto modo, la falta de alcance de la opinión científica es producto de su propia idiosincrasia. Los artículos científicos o papers son el formato menos atractivo que se conoce (documentos en blanco y negro, tres columnas por página y de pago). La endogamia académica y su ensimismamiento crean una barrera con el público en general, quien raramente es la audiencia a la que se dirigen. Sólo en ese contexto se entiende que el objetivo de calentamiento global se exprese como “1.5 grados más de los niveles pre-industriales”. Es como si yo quiero perder peso y le digo a mi médico que quiero pesar 5 kilos más que cuando empecé la universidad. No es la forma más clara de comunicar el mensaje.


La desobediencia civil es algo que en ciertos sectores se ve con desprecio, como una opción de menos calibre, reservada a gente desesperada o sin otros recursos. Así se sentía en la escuela de ingeniería en Barcelona, donde la única vez que hicimos una huelga fue porque las universidades europeas se habían puesto de acuerdo para cambiar los planes de estudio y corríamos el riesgo de no poder acabar nuestra carrera como la habíamos comenzado. Mientras tanto, todos conocíamos a gente que estudiaba filosofía, historia o trabajo social y que estaba totalmente involucrada en movimientos estudiantiles y políticos. Yo estaba en Barcelona cuando ocurrió el movimiento del 15-M, la manifestación ciudadana de mayo de 2011 por una democracia real que inspiró Ocupad Wall Street y otras protestas globales. Mi compañero de piso y yo decidimos acercarnos a la manifestación. Recuerdo que charlando al día siguiente en la comida con la gente de clase me di cuenta de que sólo otra persona, Arnau, había ido. Parece que esa preferencia de la ingeniería y la ciencia en general hacia la pulcritud, a no enfangarse, concuerda con lo que nos explicó un profesor que había estudiado 40 años antes en nuestra misma facultad. Él todavía recordaba ver a través de la ventana de la biblioteca a “los grises”, la policía del dictador Franco, persiguiendo a otros estudiantes, mientras él intentaba resolver ecuaciones diferenciales.


La protesta, la rebelión y cualquier acción comunitaria para reclamar derechos pueden ser herramientas y experiencias que informen y mejoren enfoques más estratégicos, intelectuales o científicos. No son excluyentes. De hecho, a raíz del movimiento del 15-M surgieron numerosos líderes políticos que usaron esa experiencia para lanzar nuevas alternativas democráticas y cambiar las instituciones desde adentro. Como dice uno de los científicos que participó en las protestas recientes en Madrid “los tiempos de informes, artículos y conferencias están quedando atrás. Vienen tiempos de huelgas, protestas y desobediencia. Los científicos y las científicas no sabemos gritar ni manchar paredes ni parar el tráfico. Pero sabemos hacer bien una cosa: aprender. Y estamos estudiando el nuevo lenguaje para comunicar la gravedad del cambio climático”.


Hasta pronto,


Jose

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Vuestras respuestas (editadas) a boletines anteriores:


Otherness/ Otredad

Douglas (Toronto): El libro "Sapiens" de Yucal Harari merece la pena una lectura sobre cómo damos forma a nuestros contextos.

Julia (Tepoztlán): Muy recomendado el libro "Spell of the Sensous" de David Abraham para quien quiera indagar más en como los humanos se distanciaron del mundo más que humano. Y también como esa separación nos llevó a nuestra capacidad de abstracción (la referencia a Platón de Jose).

Preston (Toronto): Dr. Jason Nickel, en su libro "Less is More", identifica el Dualismo como la filosofía que permitió esta trayectoria divergente en el contexto histórico. En aquel momento las instituciones, académicas, religiosas y políticas, adoptaron la separación apoyada por Descartes. El legado todavía perdura en este momento en que traspasamos cada uno de los límites planetarios, debilitando los complejos ecosistemas de los que dependemos. Y todavía la mayoría del mundo occidental todavía no se da cuenta.


Agua(residual)/ (Waste)water

Alfonso (Eindhoven): Aquí hablamos de economía circular. Pensar y crear productos de consumo que una vez desechados se reaprovechan dentro de la cadena de producción, de modo que el uso de materias primas esté lo más cerca de cero. El saneamiento del futuro capta residuos líquidos y los hace evaporarse. Los gases evaporados son prácticamente inocuos. Los residuos sólidos son una fuente de materias primas. Hoy en día se obtiene energía a gran escala en la depuradora de Tilburg, aquí en los países Bajos. La obtención de minerales es el siguiente paso. El agua depurada la retornamos a la naturaleza y la reusamos en la agricultura. Con el agua de lluvias llenamos lagunas, plantamos nuevos bosques y regeneramos zonas naturales. Allí compensamos los efectos del cambio climático (inundaciones, sequía y calor excesivo). Así hacemos que el proceso del agua se parezca cada vez más al ciclo hidrológico. Es una transición en la que necesitaremos mucho más que tiempo y dinero.


Scarcity/ Escasez

Douglas (Toronto): Es tiempo de una revolución. Estábamos demasiado ocupados viendo Netflix y jugando a la Nintendo :)

Merce (Barcelona): Me ha encantado la reflexión, ¡gracias por compartirla!

Carlos (Barcelona): Gracias como siempre por hacernos reflexionar sobre fenómenos globales a partir de nuestras experiencias cotidianas. Yo solamente espero que estas crisis globales sucesivas que estamos viviendo (financiera 2008, sanitaria 2020, bélica 2022, entre otras), nos hagan tomar conciencia de que el verdadero motor para virar hacia un modelo global viable (es decir, sostenible) está en un cambio de comportamiento a nivel local (think global, act local). A medida que pasa el tiempo me vienen a la cabeza viejas frases de este estilo que ya compartía de más joven, pero que con el paso del tiempo y prácticamente sin darme cuenta, voy llenando de significado. Supongo que esto es parte (positiva) de hacerse mayor, y de darse cuenta de que colectivamente somos una versión actualizada de nuestras generaciones precedentes. De nosotros dependen los referentes que van a tener las generaciones siguientes. Creo que a pesar de que queda camino por andar, si tenemos claro el camino, solamente es cuestión de continuar caminando.





(Español más arriba)


Rebellion

About two weeks ago scientists around the world took part in civil disobedience acts to highlight the urgency of the climate crisis. They have been warning us for decades, they say, but no one is paying attention. On April 6th, more than 1000 scientists in over 25 countries decided to leave their labs and university offices, put their reports on hold, and take direct action. The protest in L.A., with four people chained to Chase Bank, was widely covered by the press. One of the scientists, a NASA researcher, barely could hold back his tears while talking about how helpless the scientific community feels. They targeted Chase Bank because it tops the rankings of fossil fuel investments. By the way, Chase Bank belongs to JPMorgan Chase & Co., whom we still need to thank for their role in the 2008 financial crisis. Usual suspect.


It tells a lot about our times that the most pacific and rational people you could think of have decided to move into action. In a way, the lack of reach of the scientific voice is a by-product of its own idiosyncrasy. Scientific articles or papers are the least attractive format you can think of (monochrome documents, three columns per page, and behind a paywall). The endogamy and self-absorption of the academic world separate it from the public, who rarely is their audience. Only in that context you can understand that global warming targets are expressed as “1.5 degrees more than pre-industrial levels”. It is like if I want to lose weight and tell my doctor that I want to be 5 kilograms more than when I started university. It is not the most straight-forward way to convey the message.


Civil disobedience is looked down on by some sectors. A less valid option, just a last resource of people who cannot do better. That is the way I felt it in engineering school in Barcelona, when the only time we went on strike was because the European universities had agreed to change the degree structures and we feared not being able to finish our education in the way we had started it. Meanwhile, we all had friends who studied philosophy, history or social work and were totally involved in student protests and politics. I was in Barcelona when the 15-M, the biggest demonstration in Spanish democracy happened. It was May 2011 when thousands of people flooded streets and plazas asking for real democracy. A movement that inspired Occupy Wal Street and other global protests. My roommate and I decided to attend the protest. I recall finding out the next day during lunch break that only another classmate, Arnau, had been there too. It seems that engineering and science in general have a preference towards neatness, staying out of the mud. It aligns with what a professor who had studied in our same faculty 40 years before told us. He still remembered seeing through the library window how dictator Franco’s police chased students while he was trying to solve his differential equations.

Protest, rebellion and any community action to fight for your rights can become tools and experiences that inform and improve other more strategic, intellectual or scientific approaches. They are not mutually exclusive. In fact, multiple political leaders sprouted from the 15-M protests and used that experience to create new parties and change institutions from the inside.

As one of the scientists who participated in the recent protests in Madrid puts it “the times of reports, articles and conferences are behind us. This is a new era of strikes, protests and disobedience. Scientists do not know how to make noise or stop the traffic. But we do know one thing: how to learn. And we are studying the new language to better communicate the seriousness of climate change”.


Take care,


Jose

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Your (edited) responses to previous newsletters:


Otherness/ Otredad

Douglas (Toronto): Sapiens by Yucal Harari is also worth a read over how we shape our environments

Julia (Tepoztlán): Highly recommend the Spell of the Sensous by David Abraham to anyone who wants to explore further how humans distanced themselves from the more than human world. And how this separation led to our capacity for abstraction (Plato reference by Jose)

Preston (Toronto): Dr. Jason Nickel, in his book "Less is More", identifies Dualism, as the philosophy that enabled this divergent path in historical context. At that time institutions, academic, religious and political, embraced this separation argued by Descartes and the legacy stands before us today as we cross each planetary boundary undermining the finely tuned biomes we rely on. And yet, most of population of the west is completely unaware.


Agua(residual)/ (Waste)water

Alfonso (Eindhoven): Here we talk about the circular economy. It is about thinking and creating consumer products that once used can be reinserted in the manufacturing process, in a way that the use of raw materials is closer to cero. Future’s wastewater treatment collects liquid waste and makes it evaporate. Resulting gases are virtually innocuous. Solid waste is a source of raw materials. Nowadays there is large scale energy production here in the wastewater treatment plant in Tilburg, in The Netherlands. Mineral collection is the next step. Treated water is sent back to nature and to agriculture lands. Stormwater is used in wetlands, forests and regeneration of natural areas. That way we compensate the effects of climate change (floods, droughts, heat waves) and try to replicate the natural water cycle as much as possible. It is a transition that will take much more than time and money.


Scarcity/ Escasez

Douglas (Toronto): We are due for a revolution. We were too busy watching Netflix and playing Nintendo : )

Merce (Barcelona): I really enjoyed your thoughts, thanks for sharing!

Carlos (Barcelona): Thanks, as always for make us reflect about the global phenomena starting from our daily experiences. I only hope the successive global crises we are living (financial 2008, health 2020, war 2022, and other) make us realize that the true engine to shift towards a global viable model (e.g. sustainable) is a change of behaviour at the local level (think global, act local). As time goes by, I remember old statements that are taking new meanings. I guess this is a (positive) consequence of getting old and realizing that we collectively are an actualized version of our precedent generations. It is up to us what kind of references the next generations will have. There is a long path to walk, but if we have clarity, it is just a matter of keep walking.